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José Malpica, esfuerzo e innovación - José Malpica, esfuerzo e innovación

José Malpica, esfuerzo e innovación

Aprendiendo a ser un artesano panadero.

Todo comienza hace unas décadas, cuando José Malpica empieza a trabajar en una pequeña panadería de la localidad almeriense de Viator. Poco a poco, aquel joven entusiasta fue aprendiendo el oficio al que consagraría su vida. Un proceso de formación en el que Malpica fue conociendo todos los secretos para producir pan de la mejor manera: elaborándolo y cocinándolo cada día con sus propias manos. Una dura e intensa actividad, en unos años en los que los procesos apenas estaban mecanizados. Aquel trabajo, que ocupaba largas jornadas, era puramente artesano y manual. Una vivencia cotidiana que hizo que, el joven inquieto y perfeccionista por naturaleza, se fuera enamorando paulatinamente de la profesión.

Años más tarde, como muchos jóvenes en aquella época, José Malpica decide emprender su propio negocio. En 1966, el artesano abre su primer obrador; la Panadería El Cañón situada en el Barrio Alto de Almería. Una iniciativa para la que cuenta con sus hermanos Juan y Emilio y que se cristaliza gracias a la inversión de todos los ahorros familiares. Como él solía explicar, los que tenían y los que no. Aquella pequeña panadería ofrecía ya desde el primer día productos frescos de máxima calidad que pronto conquistan el corazón y los estómagos de los almerienses. Fruto del éxito, pronto se hace necesario el cambio hacia un obrador más grande y preparado. Así surge en Pechina el que todavía es su obrador actual.

Un nuevo concepto de panadería.

José Malpica no solo era un emprendedor y un artesano del pan, también era un hombre adelantado a su época. Curioso y viajero, aprovecha su afición para descubrir nuevos caminos y oportunidades. Cada viaje es una ocasión para buscar enfoques distintos, sabores y productos originales; para ofrecer a los almerienses un nuevo concepto que evoluciona la idea de la panadería tradicional. Muchos años antes que en el resto de España, gracias a la iniciativa de Jose Malpica, los vecinos de Almería tienen a su disposición una panadería renovada que les ofrece degustaciones, bollería natural y ratos de amistad, conversación y lectura bañados por el mejor café.

Dolores, la madre de los Malpica, tuvo mucho que ver con su éxito. Su original receta de ‘enfritada’, pronto rellenó las inigualables empanadas artesanas hechas al horno de leña convirtiéndose en todo un icono del obrador.

Un concepto pionero en su época, impulsado por José Malpica y que pronto fue imitado por otras empresas de toda España. Hoy, Panadería Malpica es uno de esos sitios emblemáticos de la ciudad; una sabrosa visita para locales y turistas y un lugar que frecuentan cada día muchos almerienses.

Actualmente, Emilio Malpica, el pequeño de los cuatro hermanos, ostenta el legado que José dejó tras su paso. Han pasado décadas, se han fermentado y amasado muchas masas, pero el ADN original se mantiene intacto: la herencia de José Malpica sigue y seguirá estando presente en todo lo que ocurra en esta su casa.

Jose Malpica, Gracias por todo. Descanse en paz

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